Plantas pequeñas que viven en ambientes húmedos

Las plantas que viven en ambientes húmedos suelen tener algunas características comunes, como hojas grandes y brillantes, flores llamativas y aromáticas, o tallos carnosos y flexibles. Estas adaptaciones les permiten aprovechar mejor el agua disponible y resistir el ataque de hongos y bacterias. Además, muchas de estas plantas son originarias de zonas tropicales o subtropicales, donde la humedad es alta durante todo el año.

Pero no te preocupes, no hace falta que vivas en el trópico para disfrutar de estas plantas. Hay muchas especies que son pequeñas y se pueden cultivar en macetas o jardineras, dentro o fuera de casa. Solo tienes que elegir las que más te gusten y seguir unos cuidados básicos para que prosperen.

Cala (Zantedeschia aethiopica)

Plantas pequeñas que viven en ambientes húmedos

Esta planta herbácea perenne y rizomatosa es originaria de Sudáfrica y tiene hojas verde brillantes con forma oval, sagitadas y pecioladas. Sus flores son blancas y surgen en primavera en inflorescencias llamadas espádices. Para cultivarla, se necesita:

  • Regarla muy seguido, ya que vive cerca de cursos de agua.
  • Colocarla en una zona sombreada, donde no le llegue la luz de forma directa en ningún momento.
  • Protegerla de las heladas, ya que no las tolera.

Cardenala encarnada (Lobelia cardinalis)

Otra planta herbácea perenne nativa de América que crece cerca de cursos de agua y en charcas, y tiene hojas ovales o lanceoladas. Sus flores son blancas, rojas o rosas y florecen en verano en racimos de hasta 70 centímetros de alto. Para cuidarla, se debe:

  • Proporcionarle luz para crecer, pero no sol directo.
  • Mantener un ambiente húmedo, pero con un suelo bien drenado.
  • Regarla de manera frecuente, pero sin encharcar el sustrato.
  • Protegerla de las heladas fuertes, ya que solo resiste hasta los -4ºC.

Helecho Espada (Nephrolepis exaltata)

El clásico vegetal de las regiones tropicales y subtropicales. Tiene hojas perennes compuestas por folíolos lanceolados y dentados, que pueden medir hasta un metro de largo. No produce flores ni semillas, sino que se reproduce por esporas. Es una planta que requiere:

  • Mucha humedad, tanto en el suelo como en el ambiente.
  • Regarla con frecuencia, pero sin encharcar el sustrato.
  • Colocarla en un lugar sombreado o con luz filtrada.
  • Protegerla del sol directo y de las temperaturas extremas.

Espatifilo (Spathiphyllum wallisii)

Lirio de Paz

De nuevo, una planta herbácea originaria de América tropical. Tiene hojas de color verde oscuro, lisas, lanceoladas y agudas. Su flor es blanca y se produce en primavera en una espata. Para tener un espatifilo o lirio de paz sano, necesitas:

  • Luz pero no directa, ya que puede quemarse con el sol.
  • Riegos moderados, pero sin dejar que el suelo se seque completamente.
  • Protección contra las heladas, ya que no las soporta.

Geranio (Pelargonium o Geranium)

Un género que comprende más de 200 especies de plantas herbáceas o semileñosas originarias del sur de África. Son muy populares por sus flores coloridas y variadas, que pueden ser simples o dobles, y por su aroma agradable. Algunas especies son pequeñas y compactas, mientras que otras son más altas y ramificadas. Son muy fáciles de esquejar, y el cuidado es sencillo:

  • Una buena ventilación y un suelo bien drenado, para evitar el exceso de humedad.
  • Una exposición luminosa, pero sin sol directo en las horas más calurosas del día.
  • Riegos frecuentes en verano, pero sin encharcar el sustrato.
  • Protección contra las heladas, ya que no las toleran.
  • Cuidado con las enfermedades, especialmente la mariposa del geranio, aquí te dejamos remedios caseros para evitarlo o tratarlo:

Gloxinia (Sinningia speciosa)

Una planta tuberosa originaria de Brasil, que forma una roseta de hojas aterciopeladas y ovaladas. Sus flores son grandes y vistosas, de forma acampanada y de colores variados, como rojo, rosa, blanco o azul. Florece en primavera y verano. Su cuidado es algo peculiar, se debe:

  • Mucha humedad ambiental, pero no en el suelo.
  • Regarla por inmersión, sumergiendo la maceta en agua durante unos minutos y dejando que escurra el exceso.
  • Colocarla en un lugar luminoso, pero sin sol directo.
  • Protegerla del frío, ya que no lo resiste.

Orquídea mariposa (Phalaenopsis)

Existen unas 60 especies de orquídeas epífitas, y son nativas de Asia y Oceanía. Sus hojas son carnosas y alargadas, poseen flores grandes y delicadas, con forma de mariposa y de colores diversos, como blanco, rosa, amarillo o morado. Florecen durante varios meses al año. Generalmente, la viene bien:

  • Mucha luz, pero no directa.
  • Regarla una vez por semana en verano y cada dos semanas en invierno, usando agua destilada o de lluvia.
  • Pulverizar con agua las hojas y las raíces aéreas cada dos días.
  • Abonarla con un fertilizante específico para orquídeas cada 15 días durante la floración.
  • Protegerla del frío y de las corrientes de aire.

Pothos (Epipremnum aureum)

Esta trepadora originaria del sudeste asiático y Nueva Guinea. Tiene hojas perennes, alternas y acorazonadas, enteras o irregularmente pinnadas, de color verde o variegado con blanco, amarillo o verde claro. El poto se adapta bien a la humedad, pero necesita una buena ventilación y un suelo bien drenado. Para mantenerle sano, se debe:

  • Proporcionarle luz media indirecta, evitando el sol directo que quema sus hojas.
  • Regarla cuando la tierra se note seca al tacto, sin dejar que se empape ni se seque completamente.
  • Abonarla con un fertilizante líquido soluble en agua diluido a la mitad cada mes durante la primavera y el verano.
  • Podarla para controlar su crecimiento y favorecer su ramificación.

Rosal (Rosa sp)

En los rosales se incluye más de 100 especies de arbustos o trepadoras originarias de Europa, Asia y África. Tienen tallos espinosos y hojas compuestas por folíolos dentados o pinchos. Sus flores son muy apreciadas por su belleza y su fragancia, y pueden ser de diferentes formas, tamaños y colores. Los rosales son plantas que se benefician de la humedad ambiental, pero no del exceso de agua en el suelo. Para tenerlos espléndidos, necesitas::

  • Regarlos con moderación, evitando mojar las hojas y las flores.
  • Podarlos después de la floración para eliminar las ramas secas o enfermas y favorecer el crecimiento de nuevas yemas.
  • Abonarlos con un fertilizante rico en fósforo y potasio cada mes durante la primavera y el verano.
  • Colocarlos en una exposición soleada o semisombreada.
  • Protegerlos del frío moderado.

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