¿Cómo plantar un olivo? Todas las formas y métodos

Los olivos son árboles majestuosos que no solo añaden belleza a tu huerta, sino que también te brindan la oportunidad de disfrutar de sus sabrosas aceitunas y el preciado aceite de oliva. Son árboles resistentes y fáciles de cultivar, y pueden adaptarse a una amplia gama de climas y suelos. El cultivo de olivos se llama olivicultura y es una actividad muy extendida en la cuenca mediterránea, donde el clima es favorable para su desarrollo. Si quieres tener tu propio olivo en casa, hay varias opciones que puedes elegir según tus preferencias y recursos.

Método 1: Plantación por Semilla

Este método consiste en germinar una semilla de olivo, que se encuentra dentro del hueso de la aceituna, y luego trasplantarla al suelo o a una maceta. Es un procedimiento sencillo pero lento, ya que puede tardar varios años en dar frutos. Además, la planta resultante puede no ser idéntica a la planta madre, ya que las semillas de olivo son heterocigóticas y pueden variar genéticamente.

¿Cuándo se planta un olivo?

El mejor momento para plantar un olivo es en otoño, ya que las plantas pueden desarrollar sus raíces durante la primavera y hacerse más resistentes a las sequías. Si vives en un lugar con inviernos más fríos, deberías plantar los olivos en primavera. Estos son los pasos que debes seguir para sembrar un olivo por semilla:

  1. Recolecta algunas aceitunas maduras, preferiblemente de variedades autóctonas o adaptadas a tu zona. Puedes obtenerlas directamente del árbol o comprarlas en una tienda de jardinería.
  2. Extrae el hueso de la aceituna con cuidado de no dañarlo. Puedes usar un cuchillo o unas pinzas para hacerlo. Limpia el hueso con agua para eliminar los restos de pulpa.
  3. Haz un pequeño agujero en el hueso con una aguja o un taladro, por la parte redondeada. Esto facilitará la salida de la raíz cuando germine la semilla. También se puede limar el hueso o tratar de romperlo con unos alicates.
  4. Coloca el hueso en un vaso con agua y déjalo en remojo durante 24-48 horas. Esto activará el proceso de germinación.
  5. Prepara una maceta con sustrato de cultivo universal o específico para olivos. Haz un agujero de unos 2-3 cm de profundidad y coloca el hueso con el agujero hacia abajo. Cubre con tierra y riega bien.
  6. Coloca la maceta en un lugar luminoso pero sin sol directo. Mantén el sustrato húmedo pero sin encharcar. La semilla puede tardar entre una y tres semanas en germinar.
  7. Cuando veas salir el brote verde, trasplanta la plántula a una maceta más grande o al suelo definitivo, según donde quieras cultivar tu olivo. Elige un lugar soleado y con buen drenaje. Riega regularmente pero sin exceso.

Método 2: Plantación por Esqueje

Para plantar un esqueje, hay que cortar una rama de un olivo adulto y hacerla enraizar en un sustrato adecuado. Es más rápido que la siembra por semilla, ya que se obtiene una planta más desarrollada y que puede dar frutos en menos tiempo. Además, la planta resultante será idéntica a la planta madre, ya que se trata de una reproducción clonal. Estos son los pasos que debes seguir para plantar un olivo por esqueje sin raíz:

  1. Selecciona una rama sana y vigorosa de un olivo adulto, preferiblemente en invierno, cuando el árbol está en reposo vegetativo. La rama debe tener unos 60 cm de largo y unos 1,5 cm de grosor. Los chupones son ideales, son las ramas que crecen verticales desde las raíces del árbol.
  2. Corta la rama con una podadora o un cuchillo afilado, haciendo un corte limpio y oblicuo. Elimina todas las hojas y las ramas laterales, dejando solo dos o tres yemas en la parte superior.
  3. Aplica hormonas de enraizamiento en el extremo cortado del esqueje, siguiendo las instrucciones del fabricante. Esto acelerará el proceso de formación de raíces.
  4. Prepara una maceta con sustrato de cultivo universal o específico para olivos. Haz un agujero de unos 10-15 cm de profundidad y coloca el esqueje con el extremo tratado hacia abajo. Cubre con tierra y presiona ligeramente para fijarlo bien.
  5. Coloca la maceta en un lugar sombreado y protegido del viento y las heladas. Mantén el sustrato húmedo pero sin encharcar. El esqueje puede tardar entre tres y cuatro semanas en enraizar.
  6. Cuando veas salir nuevos brotes verdes, trasplanta el esqueje a una maceta más grande o al suelo definitivo, según donde quieras cultivar tu olivo. Elige un lugar soleado y con buen drenaje. Riega regularmente pero sin exceso.

Método 3: Plantación por Injerto

Consiste en unir una porción de tejido de una planta, llamada injerto, sobre otra planta ya establecida, llamada patrón o portainjerto. Es un método que se utiliza para cambiar la variedad de un olivo adulto o para aprovechar las ventajas de un patrón resistente a enfermedades, plagas o condiciones adversas. Así se planta un olivo por injerto:

  1. Elige el tipo de injerto que vas a realizar, según el grosor y la edad de las ramas que vas a utilizar. Los más comunes son el injerto de púa, el injerto de escudete y el injerto de chapa.
  2. Elige el patrón sobre el que vas a injertar, que debe ser compatible con la variedad que quieres obtener. Puede ser un olivo franco, un acebuche o una especie silvestre del género Olea.
  3. Elige el injerto que vas a colocar sobre el patrón, que debe ser una rama o una yema de la variedad que quieres obtener. Debe estar sano y tener al menos un año de vida.
  4. Realiza el injerto en la época adecuada, que suele ser entre finales de invierno y principios de verano, cuando hay movimiento de savia en las plantas.
  5. Realiza los cortes necesarios en el patrón y en el injerto, según el tipo de injerto elegido, con una herramienta afilada y desinfectada. Ajusta bien las partes a unir, procurando que coincidan los cambiums o capas generativas de ambas plantas.
  6. Protege el punto de injerto con cinta aislante, cera o betún, para evitar la entrada de aire, agua o microorganismos que puedan dañar el injerto.
  7. Espera a que se produzca la soldadura entre el patrón y el injerto, que puede tardar entre dos y cuatro semanas. Retira la protección cuando veas salir nuevos brotes verdes.

Método 4: Plantación por Plantón

Es necesario comprar un plantón o plántula de olivo producido en un vivero y trasplantarlo al suelo o a una maceta. Es el método más fácil y rápido de todos, ya que se obtiene una planta ya formada y adaptada al cultivo. Además, se puede elegir la variedad que se prefiera entre las disponibles en el mercado, y se puede plantar en cualquier época del año.

  1. Compra un plantón o plántula de olivo en un vivero especializado o en una tienda de jardinería. Elige una planta sana y vigorosa, con un buen sistema radicular y sin signos de plagas o enfermedades.
  2. Prepara el lugar donde vas a plantar tu olivo, ya sea en el suelo o en una maceta. Elige un lugar soleado y con buen drenaje. Si vas a plantar en el suelo, haz un hoyo de unos 40 cm de profundidad y ancho. Si vas a plantar en una maceta, elige una de unos 30 cm de diámetro y con agujeros en la base.
  3. Saca el plantón del envase con cuidado de no dañar las raíces. Colócalo en el hoyo o en la maceta, centrado y recto. Rellena con tierra alrededor del cepellón, presionando ligeramente para eliminar bolsas de aire.
  4. Riega abundantemente después de plantar para asentar la tierra y favorecer el contacto entre las raíces y el sustrato. Mantén el sustrato húmedo pero sin encharcar durante las primeras semanas hasta que la planta se adapte al nuevo lugar.

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